De todo mi fin de semana en Donosti esta ha sido la imagen que he querido seleccionar para nuestro fotoblog, creo que habla por si sola, desde luego "El peine de los vientos" es un rincón inolvidable...
Cada vez que he ido a San Sebastián he intentado ir al Peine de los Vientos. Me siento allí un rato, cierro los ojos y escucho el mar. A veces son cinco minutos, a veces media hora. El tiempo no importa allí sentado.
Genial la foto y el sitio. Me recuerda a mis épocas de exámenes cuando no podía más y me escapaba con mis apuntes a refrescar las ideas, o cuando patinaba hasta el peine y dejaba que la brisa me cegase, o de las noches de verano con el jazz en directo de fondo y una buena cervecita cuando la parte vieja se volvía intransitable e inteligible por el íngles con acento surfer... Lo dicho ¡Qué recuerdos!
Es una pasada. Con esa foto das buena cuenta del buen viaje que te has marcado.
ResponderEliminarUn saludo.-
jejejee, vaya tela, seguro que te lo has pasado genial
ResponderEliminarbesitos
¡Qué maravilla! Me ha producido una sensación de paz... Me encanta el color que has conseguido. Un saludo.
ResponderEliminarQuiero ir allí!!!!
ResponderEliminarCada vez que he ido a San Sebastián he intentado ir al Peine de los Vientos. Me siento allí un rato, cierro los ojos y escucho el mar. A veces son cinco minutos, a veces media hora. El tiempo no importa allí sentado.
ResponderEliminarGenial la foto y el sitio.
ResponderEliminarMe recuerda a mis épocas de exámenes cuando no podía más y me escapaba con mis apuntes a refrescar las ideas, o cuando patinaba hasta el peine y dejaba que la brisa me cegase, o de las noches de verano con el jazz en directo de fondo y una buena cervecita cuando la parte vieja se volvía intransitable e inteligible por el íngles con acento surfer...
Lo dicho ¡Qué recuerdos!