eva, gracias por traernos aquí algo tan propio de tu tierra. Sin duda es un gran y emocionante espectáculo. Demuestra lo que se puede conseguir con el esfuerzo colectivo. Me parece una hermosa metáfora. Moltes gràcies!!!
Ottinger, SIEMPRE se suben niños a coronar, excepto en algunas colles muy muy particulares (los universitarios, por ejemplo, y ahora no sé de ninguna más...).
Supongo que puedo entender tu "mal rollo", y no sólo por esto, también por la excesiva competitividad que existe a veces, y muchas otras cosas.
Pero aún así, merece la pena verlo y conocerlo, las cosas no son ni blanco ni negro. Si estás en la pinya que aguanta el castell las cosas son verdes, moradas, azules o amarillas, según el color de la camisa de la colla, y de ningún otro color. Y cuando bajan se te saltan las lágrimas de la emoción.
Comprendo el "mal rollo" que puede sentir Ottinger. Para alguien de fuera, las tradiciones donde se pone en riesgo la vida puede suscitar sentimientos encontrados.
Aún así siempre he tenido ganas de asistir a la construcción de uno castillo. Debe de ser emocionante.
eva entiendo lo simbólico de la construcción, donde se perdona el riesgo por hacer algo grande. Es lo que tienen las tradiciones, las compartes y las sigues, o no.
Nombre pretencioso y contradictorio para un fotoblog dedicado y destinado a la exposición de todo aquello que quieran mostrar sus colaboradores. Si quieres participar en este blog, envía un correo a la dirección diversidaddiacritica@yahoo.es
8 comentarios:
Creo que ver una actuación de castellers es ver un gran espectáculo, lleno de emoción.
eva, gracias por traernos aquí algo tan propio de tu tierra. Sin duda es un gran y emocionante espectáculo. Demuestra lo que se puede conseguir con el esfuerzo colectivo. Me parece una hermosa metáfora. Moltes gràcies!!!
No puedo evitarlo, siempre me han dado muy mal rollo. Sobre todo cuando se suben los niños a coronar...
Ottinger, SIEMPRE se suben niños a coronar, excepto en algunas colles muy muy particulares (los universitarios, por ejemplo, y ahora no sé de ninguna más...).
Supongo que puedo entender tu "mal rollo", y no sólo por esto, también por la excesiva competitividad que existe a veces, y muchas otras cosas.
Pero aún así, merece la pena verlo y conocerlo, las cosas no son ni blanco ni negro. Si estás en la pinya que aguanta el castell las cosas son verdes, moradas, azules o amarillas, según el color de la camisa de la colla, y de ningún otro color. Y cuando bajan se te saltan las lágrimas de la emoción.
Ya me gustaría, Eva, ya me gustaría
Comprendo el "mal rollo" que puede sentir Ottinger. Para alguien de fuera, las tradiciones donde se pone en riesgo la vida puede suscitar sentimientos encontrados.
Aún así siempre he tenido ganas de asistir a la construcción de uno castillo. Debe de ser emocionante.
Como dice Harry, esta imagén demuestra que con un buen trabajo de equipo se puede conseguir casi cualquier cosa! Preciosa imagen!
eva entiendo lo simbólico de la construcción, donde se perdona el riesgo por hacer algo grande. Es lo que tienen las tradiciones, las compartes y las sigues, o no.
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