
Hay quien dice que ciertas personas necesitan liberar adrenalina de vez en cuando. ¿Seré yo uno de ellos?, pues no lo sé, pero allí donde exista una montaña rusa que la paren que me monto. ¿Para cuando una visita bloggera a la Warner? ¿Quizás en verano? De momento, Aina, me voy una semana a París, Au revoir!
4 comentarios:
Roi Piñeiro, la verdad es que a medida que me hago mayor menos gracia me hacen las montañas rusas... Estaré sentando la cabeza!
Pasatelo genial en París! .oO( me muero de envidia )
me encantan las montañas rusas y la sensación que te entra en el estómago cuando vas montado en ellas. Pura adrenalina controlada.
bon voyage à Paris!!!
Yo es que siento más el miedo que la necesidad, XD
A mi me gustaban.. pero tras el intento -fallido- de asesinarme a mí mismo este verano en un artefacto de esos en los suburbios de Viena creo que me lo pensaré dos veces antes de subir.
Y es que acojona cuando en mitad del recorrido ves que tu presa se está soltando poco a poco y piensas "¡Qué manera más tonta de morir, cojones!"
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